Viernes, 13 de octubre de 2006

Para poder definir lo más adecuadamente posible el concepto de resistencia, tenemos que tener en cuenta factores físicos tales como el aprovechamiento del oxígeno, los niveles de ácido láctico, la frecuencia cardiaca u otros, y sicológicos como la capacidad de sufrimiento o la voluntad. En la práctica, la resistencia nos facilita enfrentarnos a mayores demandas energéticas durante un mayor espacio de tiempo.

Los beneficios cardiovasculares pueden ser alcanzados independientemente de que el entrenamiento se realice en patines o en zapatillas; pero el exceso de trabajo de potencia aeróbica en éstas puede generar un cansancio muscular innecesario que influirá negativamente en nuestros jugadores.

El trabajo en zapatillas tendrá lugar al principio de la pretemporada y disminuirá progresivamente a medida que nos acerquemos al final de este período. Más adelante, a medida que transcurre la temporada, podemos mantener una sesión semanal en zapatillas en la que realizaremos un trabajo de carrera continua que no exceda de 30 minutos y con una intensidad del 60%. De esta manera contribuiremos a una mejora del nivel cardiovascular y tanto a la oxigenación como a la compensación muscular.
Las características propias de la resistencia hacen que, cuando interactúan con otras capacidades físicas, den lugar a capacidades más específicas tales como resistencia a la velocidad o fuerza resistencia.


Evolución de la resistencia
Desde el inicio de la práctica deportiva el nivel de rendimiento aumenta constantemente -aunque no de forma progresiva- hasta llegar al 85% de su capacidad máxima de resistencia cuando alcanza la madurez sexual. Este proceso no es uniforme. Incluso la progresión atraviesa un proceso de recesión durante la etapa puberal del niño.

Durante la época de la adolescencia y hasta los 21 años, el nivel de resistencia aeróbica aumenta hasta registrar sus máximos valores. La resistencia anaeróbica tiene que esperar. Es entre esta edad y los 32 años cuando se alcanzan los máximos niveles de rendimiento en resistencia, lo que incluye tanto a la resistencia aeróbica como anaeróbica.

La frecuencia cardíaca
Se trata de un factor limitante de la resistencia que, además es muy fácil de controlar en un entrenamiento sin necesidad de realizar análisis ni instrumentación que no sea un cronómetro.
La frecuencia cardiaca está íntimamente relacionada con la duración del esfuerzo y su intensidad. Cuanto mayor trabajo tenga que realizar un músculo, mayor será la demanda de sustancias energéticas que solicite. Estas sustancias llegan a través del torrente sanguíneo, de cuyo caudal es responsable el corazón. Una mayor demanda implicará una mayor frecuencia cardiaca.

¿Dónde se encuentra el límite? Como norma general, el límite crítico de pulsaciones se obtiene del resultado de restar la edad del individuo a 220. aunque no siempre es así. Se ha comprobado que estos límites pueden ser rebasados en adolescentes de entre 15 a 17 años. De todas formas, en el jugador adulto que realiza un esfuerzo prolongado con una intensidad no muy elevada, las pulsaciones suelen rondar las 140 p/m.

Si llevamos al organismo cerca del límite de su capacidad aeróbica, nos encontraremos con pulsaciones entre 160 - 170 p/m. Un esfuerzo más intenso hará que se alcance el límite crítico de pulsaciones.




Resistencia aeróbica
Capacidad orgánica del individuo para soportar esfuerzos prolongados de corta o mediana intensidad en equilibrio de oxígeno.

Resistencia aeróbica general
Esfuerzos que tienen lugar dentro de la zona subcrítica, y cuya demanda de oxígeno no llega a rebasar los límites de la capacidad aeróbica del individuo. La frecuencia cardiaca se sitúa entre las 130 y 150 p/m y la duración del esfuerzo se cifra por encima de los 10 minutos. Para volver a realizar una actividad del mismo tipo, el organismo necesita un descanso de entre 12 y 18 horas.

Resistencia aeróbica especial
Cuando el jugador se desplaza más rápidamente, llega hasta la zona subcrítica y traspasándola en ocasiones. En estas condiciones, el trabajo se realiza justo por debajo de la deuda de oxígeno. La frecuencia cardiaca se sitúa entre las 160 y 170 pulsaciones por minuto y la duración del esfuerzo supera los 10 minutos. Es un esfuerzo característico de los deportes en los que se precise un esfuerzo prolongado a una velocidad característica: maratones, ciclismo en ruta, etc.


Resistencia anaeróbica
Es la capacidad para realizar esfuerzos muy intensos de corta o mediana duración y con una deuda de oxígeno muy elevada. La energía anaeróbica también está presente al principio de todos los esfuerzos antes de que el organismo recurra a la fuente de energía aeróbica.

Resistencia anaeróbica aláctica
Característico de pruebas de velocidad y acciones rápidas y explosivas, consume los productos energéticos existentes en los músculos sin producir ácido láctico. La duración máxima no debe de sobrepasar los 10 segundos y alcanzando su capacidad máxima a los 3 ó 4. La frecuencia cardiaca al final del esfuerzo se sitúa en las 180 p/m. Para permitir una adecuada recuperación antes de repetir un trabajo con las mismas características debemos de proporcionar al organismo un descanso de entre 24 y 48 horas.

Resistencia anaeróbica láctica
Es una fuente de energía típica de los deportes de equipo. Tiene lugar cuando la duración del esfuerzo aumenta y no existen reservas de productos energéticos en el músculo. Estas circunstancias hacen que para la obtención de nuevos productos energéticos se tenga que recurrir a la glucólisis (degradación de la glucosa). El problema se origina porque durante ese proceso se generan residuos ácidos que intoxican el organismo. De ellos el más importante es el ácido láctico. La frecuencia cardiaca durante el esfuerzo se sitúa por encima de las 150 p/m llegando a alcanzar el límite crítico de pulsaciones al final del esfuerzo. El tiempo de descanso debe ser de 48 a 72 horas.




Sistemas para el desarrollo de la resistencia

Carrera continua: Mejora la capacidad aeróbica fortaleciendo el tren inferior.

Fartlek: Mejora de capacidad aeróbica y anaeróbica acostumbrando al organismo a los cambios de ritmo.

Intervall-training: Mejora rápida de la capacidad aeróbica potenciando el tren inferior.

Sistemas diversos: Circuitos y multisaltos

 


Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 10 de marzo de 2011 | 15:59

gracias por la informacion me ayudo muxio al fin iia la encontre en esta pagina graxias CiAo aTt GeRaRdO