Viernes, 20 de enero de 2006
En la mayoría de los deportes los entrenadores no precisan de demasiado tiempo para explicar principios que en nuestro deporte son básicos como el desplazamiento. Un jugador de fútbol, por ejemplo, no necesita que le enseñen a caminar o correr. En el Hockey Sobre Patines la cosa cambia. Se precisa un profundo entrenamiento para conseguir que los practicantes logren desplazarse en patines de una forma tan natural como el futbolista que corre tras el balón. El entrenador, además de otras habilidades y no sólo en el caso de los principiantes, ha de trabajar duramente el arte del patinaje. No debemos de olvidar que se trata de un deporte muy técnico y será la técnica de nuestros jugadores lo que marcará la diferencia con otros grupos de trabajo.

Mientras que en otros deportes se trabaja con uno o dos parámetros, en el Hockey Sobre Patines trabajaremos con tres: patines, stick y bola.

La habilidad para desplazarnos por un medio no natural, como son los patines, marcará en un futuro la diferencia entre un buen y un gran jugador. Los patines son la parte más cara del equipamiento, pero también la más determinante a la hora de desarrollar el fundamento más determinante del juego: el patinaje. No se trata de comprar a un niño unos patines del último modelo de gama alta, pero sí de ajustar nuestro presupuesto a la mejor calidad posible. Un material de calidad mediocre puede terminar por producir ampollas, pequeñas heridas y terminar rompiéndose cada dos por tres -lo que nos llevará a afrontar un gasto mayor- aparte de ralentizar el progreso del jugador al no transmitir correctamente las sensaciones propias del deslizamiento, frenada, arrancada y giros.

Cuando comienza el aprendizaje del desplazamiento, lo normal es que el alumno fije su atención en la forma de no caer al suelo. Si a la dificultad que representan los primeros pasos sobre unos patines unimos la de llevar un stick en la mano, corremos el riesgo de transformarlo en un arma potencialmente peligrosa. En cualquier giro mal dado, o cualquier intento de mantenimiento de equilibrio el stick puede agitarse por el aire como si fuese una aspa de molino y llevarse por delante cualquier cosa (incluido el propio alumno).

Por otro lado, no debe de importarnos dedicar un par de temporadas al aprendizaje del patín antes de comenzar a competir. El principiante debe de buscar la posición de desplazamiento sin distracciones que le puedan causar vicios. El uso que le puede dar al stick un patinador novato como bastón a la hora de frenar o girar, denota una inseguridad y nos advierte de que el primer paso del aprendizaje -el desplazamiento- no ha sido completado satisfactoriamente.

Un buen dominio del patín facilitará la adquisición del resto de fundamentos. El niño que es capaz de desplazarse con movimientos armoniosos y gráciles, presentará menos dificultades a la hora de enfrentarse al aprendizaje de la conducción de la bola.

Publicado por Marisa_Bidilla @ 0:40  | El aprendizaje
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