Mi?rcoles, 08 de julio de 2009

La primera fase del Campeonato del Mundo Vigo-Pontevedra 2009 ha llegado a su fin. La verdad es que sorpresas lo que se dice sorpresas más bien pocas lo cual dice mucho -para bien y para mal- de nuestro deporte a nivel mundial. Detrás de los marcadores se encuetra el hockey de verdad. Su importancia y expansiòn. Sus miserias y riquezas. Jugadores que se pagan el viaje de su propio bolsillo. Selecciones que recortan estancias por falta de presupuesto. Canchas de juego perfectas. Voluntarios con mayúsculas. Organización impecable y cemento. Mucho cemento.
Ya nadie se acuerda de aquella selección de los EE. UU. llena de velocidad y capaz de poner en apuros a cualquier de los grandes. Aunque sabemos que es difícil de creer, hubo mundiales en los que la gente iba a ver a los norteamericanos "por si.." De aquella saga que le dio personalidad a una selección a lo largo de varios mundiales sólo queda el que hoy es su entrenador. Nada más.

¿Y Suiza, actual sub-campeona del mundo? ¿Flor de un día que supo aprovechar el camino que le allanó Portugal, Argentina o Italia producto todas ellas de una transición generacional mejor o peor llevada en el pasado Mundial? Será fácil verlo después de su partido del jueves contra España, pero es ahora cuando tiene más gracia mojarse. En aquella cita los suizos presentaron un combinado capaz y disciplinado, rápido y bien dirigido. Hoy las bajas hacen aflorar la profundidad del equipo: poca. ¿Hay alguien ahí?
 
¿Hemos hablado de España? España. Con unas pistas a su medida. Rápidas. Muy rápidas que favorecen el juego técnico tan característico de nuestra selección. Un trabajo de largo recorrido que abarca desde las categorías inferiores -masculinas y femeninas- hasta los combinados absolutos, llevan al dominio que viene ejerciendo nuesto pais en todos y cada uno de los campeonatos que disputa. Pero el "Príncipe de Asturias" no está hecho para nosotros. Una organización por y para un único fin: el campeonato del mundo. Todo está enfocado a ello. Bueno, todo no. Falta el calor humano. Quizás sirva de consuelo el saber que ese mismo calor seguiría faltando de haberse celebrado en cualquier otra región española. A lo mejor sería conveniente comenzar a pensar en clave de aficionado a la hora de establecer las fechas de este tipo de eventos.

A Italia le pillò el toro. ¿Dónde están los nuevos Marzella, Bertolucci, Mariotti...? Hoy por hoy, por lo ùnico que llaman la atención es por lo de siempre: el diseño de sus equipaciones. Y eso, cuando se trata de jugar al hockey, no es suficiente. Un relevo generacional, realizado de forma digamos poco conveniente, la ha traído o casi empujado hasta aquí. La nueva Suiza, es decir Francia, lo demostró. Un juego rápido, disciplinado y bien dirigido -¿no lo hemos mencionado antes?- son sus credenciales. Quizás le falta una mentalidad más "latina" para jugar a esto.

Lo que Italia se va dejando por el camino, lo recoge Portugal. La defensa ya no es característica de los transalpinos. Nuestros vecinos peninsulares la han incorporado a su juego. Si además unimos la derrota ante la sobradamente técnica y anárquica Argentina nos encotramos ante un escollo que la selección española no esperba encontrarse antes de la final.
 
De Argentina no sabemos nada. Como siempre. Es verla y saber que son capaces de más. Verla y pensar que no. Que hoy no toca. Pero Argentina es la Alemania del hockey pero con más virtuosismo. Al final toca. ¡Y vaya si toca! Sobra el talento y las promesas son presente. ¿Campeones? Igual sí, igual no. Es que hay mucho gallego en Argentina.

Angola
nada en aguas tranquilas. Miquel Umbert sabe lo que hace falta para afianzarse en el Mundial "A" y sabe cómo hacer cestos aparentes con mimbres corrientes.

Chile quiere ser mayor. Puede ser mayor. Sólo es cuestión de tiempo. No hay prisa, no hay prisa. Todo lleva su tiempo y el de Chile está por llegar. Seguro.

A Inglaterra les gustaría rememorar viejas glorias pero para eso, hoy en día, hace falta una infraestructura nacional de la que no disponen. Vienen, juegan, dan una imagen aceptable -mientras no les toque un coco- y se van.
Sabiendo que alguno se cabreará más de la cuenta, no me resisto a decir que Andorra es a España lo que Valencia -hablamos de hockey- es a Cataluña. Vive a remolque y se aprovecha del tirón.

Los Alemanes vienen de vuelta, como EE.UU. Hubo tiempos mejores en los que incluso exportaban jòvenes promesas. Pero ya no. El futuro de nuesto deporte pasa por crecer en estos países. Necesitamos a unos EE.UU. pintando mucho en el panorama mundial junto a Inglaterra y Alemania. De lo contrario el camino que queda por recorres es muy parecido al que ya hemos recorrido.
 
En Colombia el hockey vive a la sombra de su hermana mayor: las carreras. El dinero, la pasión, la popularidad y los éxitos se viven en línea. De la habilidad o el oportunismo depende el futuro del hockey en ese pais. Mozambique no. No tiene hermano mayor. La metrópoli ya no tiene para sí y menos para ella. El hockey es de los pocos puentes que quedan. Ya no es deporte es ser.

¿Quién será campeón? Pues uno de los de siempre. Seguro.
 


Tags: Mundial, Vigo, Campeonato, Championship, Pontevedra

Publicado por Marisa_Bidilla @ 20:40
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