El pasado 30 de enero tuvo lugar la Gala del Deporte Compostelano a la cual, como todos los años, acudió la directiva del H.C. Raxoi. Esta vez el club acudía como protagonista. Se repartirían los premios PIDEVI y era candidato en dos de los cuatro campos.
Y sonó el nombre del Club -y también del hockey- no una sino dos veces. Un pleno que haría de aquella noche una noche para anotar en la larga -20 años- historia del Club.
Sobrepatines.- Se acabó la incertidumbre y ya están los premios en las vitrinas y en el banco. No era muy optimista al respecto. ¿no?
Alfredo Eiroa.- La vedad es que no. Además de ser un club o pequeñito, lo somos en una modalidad poco popular en Santiago. Todo el mundo conoce aquí al Lobelle (fútbol sala), Obradoiro o Rosalía (baloncesto), Compostela (fútbol)... Todos esos clubes son de disciplinas mucho màs populares que el hockey sobre patines. Contra esto cuesta mucho trabajo destacar.
SPT.- Sí pero parece que lo han logrado.
A.E.- La verdad es que para el Ayuntamiento nuestro trabajo no pasa desapercibido. Nos siguen muy de creca. Vienen al pabellón, ven lo que hacemos, ven trabajar a los deportistas. Lo cierto es que si estamos orgullosos de nuestros esforzados críos, no lo estamos menos de nuestro "staff" técnico. Tener lo que tenemos es un lujo para cualquier club. Se trata de personal altamente cualificado y con gran experiencia. Cuatro entrenadores nacionales, dos de ellos además licenciados en INEF. Gente con más de 20 años en el mundo del hockey y la enseñanza. Y no quiero seguir para no hacerle la boca agua a nadie...
Pero más allá del plano estrictamente deportivo como pueden ser las participaciones en Campeonatos de España, consecuciones de titulos autonómicos o que nuestros deportistas sean formen parte de las selecciones gallegas o de la española, está la labor social que se realiza aquí.
SPT.- Entonces, ¿en qué se han fijado a la hora de concederles estos dos galardones?
A.E.- Creo que la naturalidad con la que trabajamos con los deportistas con discapacidades. No se dramatiza ni se compadece de nadie. Se utiliza el patinaje como herramienta para el desarrollo psicomotriz. Uno se queda maravillado cuando ve a un chico en patines y recuerda cómo se movía cuando llegó y cómo lo hace ahora. Es increíble lo que las ocho ruedas pueden hacer.
Por otro lado es una lástima el ver que estamos al límite de nuestras capacidades tanto en personal como en horas de disponibilidad. Pero de cualquier forma creo que se rentabiliza al máximo lo disponible. Todos los años se quedan fuera un montón de chicos con ganas de venir a patinar.
SPT.- ¿Y ahora qué?
A.E.- Pues ahora a seguir adelante porque lo difícil no es llegar si no mantenerse. El listón está muy alto pero somos deportistas y nuestra obligación es prepararnos para batirlo. No nos hemos de olvidar de que para llegar hasta aquí ha hecho falta mucho trabajo de mucha gente. No sólo los que estamos ahora. También los que ya no están en el club por uno u otro motivo. Desde el primer socio, hace veinte años, hasta hoy, todos tienen su parte de "culpa". Para ellos es también este premio.