Viernes, 23 de noviembre de 2007
El fortalecimiento de la autoconfianza es resultado una adecuada preparación para la competición y del aumento del control del individuo sobre la competición y las habilidades requeridas para afrontarla con garantías de éxito. Ahora bien, ¿qué podemos hacer para que el jugador perciba adecuadamente las dos premisas anteriores? La respuesta a esta pregunta guarda una íntima relación con los contenidos de planificación de nuestro método de entrenamiento. Tenemos que asegurarnos que existen los siguientes puntos a tener en cuenta:

Analizar de forma realista las capacidades cada jugador y nuestras demandas sobre sus habilidades.

Establecimiento adecuado de los objetivos individuales y de conjunto.

Realización de entrenamientos que incluyan las características de la competición a afrontar.

Materialización de dificultades que puedan surgir.


Traducido a un lenguaje cotidiano, debemos de transmitir al jugador sensación de seguridad. Debe saber tanto lo que esperamos de él como lo que es capaz de hacer. El jugador se sentirá más competente y por lo tanto más eficaz para desarrollar las tareas demandadas.
Publicado por Marisa_Bidilla @ 16:05  | Psicolog?a
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