Después de haber visto el apartado dedicado al estrés, cabe preguntarse si éste es perjudicial. En algún momento todos hemos asociado el estrés a una sensación no deseable. Realmente el estrés es como el colesterol: no es ni bueno ni malo, depende de su cantidad y por ende del control que tengamos de él.
Existen técnicas encaminadas hacia la facilitación del control del estrés por el jugador. A modo de ejemplo, en la tabla siguiente se muestra una de las más utilizadas.
Técnica de relajación progresiva
Paso 1 En una habitación oscura y aislada de disturbios exteriores, tumbarse boca arriba sobre una superficie dura. Concentrarse en la relajación y sentir como el cuerpo se vuelve más pesado. No pensar en otra cosa que no sea la sensación de pesadez del cuerpo. Esto nos deberá llevar unos dos o tres minutos.
Paso 2 Contraer y relajar cada parte del cuerpo. Comenzando por los pies, doblar los dedos hacia abajo y contraer todos los músculos de los pies tanto como sea posible, contaremos lentamente hasta seis y luego los relajaremos lentamente como si la tensión fluyera de nuestro cuerpo. La última sensación que deberíamos percibir es como si nuestro pie se hundiera en el suelo.
Pasos 3 al 11 Repetir la secuencia contracción - mantenimiento - relajación - flujo - hundimiento, con cada una de las áreas del cuerpo de los pies a la cabeza. Seguiremos por los músculos inferiores de las piernas, luego los superiores, glúteos, estómago, manos, bíceps, pecho / espalda, nuca y finalmente la cara. Concentrarse únicamente en la parte del cuerpo con la que se está trabajando en cada momento.