S?bado, 20 de octubre de 2007
Quizás este punto sea el más controvertido de todos los que tratamos en este capítulo. Lo que en realidad es una herramienta a disposición del entrenador, puede llegar a convertirse en un arma con la capacidad suficiente para originar innumerables problemas. Intentaremos ir un poco más allá de la imagen del entrenador-sargento que tanto gusta a los guionistas de cine.

En realidad el concepto de castigo en el deporte difiere bastante del tópico anterior. No se trata de una autoafirmación de poder del entrenador sobre el jugador que en muchos casos conduce al despotismo, sino de un recurso de aquel para lograr unos objetivos que más adelante trataremos.

El castigo, como último recurso, se emplea para eliminar conductas no deseadas con el fin de substituirlas por otras -siempre irá acompañado de apoyos hacia conductas deseables- para penalizar una ejecución o decisión incorrecta. Debe de aplicarse siempre de forma inmediata y sin excepción o, lo que es lo mismo, para la misma incorrección usaremos el mismo castigo y lo haremos nada más tenga lugar la falta. Resulta obvio decir que la aplicación de los castigos abarca a todos los componentes del equipo.

Con el fin de no parar reiteradamente un ejercicio, podemos utilizar una especie de intercambio de puntos. Cada vez que se produzca una conducta no deseable adjudicaremos puntos al infractor y al término del ejercicio o de la sesión "canjearemos" esos puntos por castigos.

La aplicación del castigo siempre irá de la mano de la aplicación de un refuerzo con el fin de proveer al jugador de una conducta alternativa.

Publicado por Marisa_Bidilla @ 9:56  | Psicolog?a
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Viernes, 12 de octubre de 2007
Con el objetivo de aumentar el número y la calidad de las conductas deseables, así como disminuir las que no lo son, el entrenador dispone de dos formas de control sobre ellas. Son los refuerzos positivos y los refuerzos negativos. Otros autores se refieren a ellos como aproximaciones positivas y aversivas. El objetivo de las mismas es fortalecer las conductas deseables en un caso y en otro eliminar las no deseables a través de la crítica.

En otras palabras, el reforzamiento de la conducta, cosiste en aplicar consecuencias favorables ante determinadas situaciones de forma que sea patente para el jugador la ejecución y/o decisión realizada. Buscamos con esto que aumente la probabilidad de que reaccione de forma correcta y similar ante situaciones parejas.

Existen también reforzadores sociales y materiales. No son nada nuevos para el entrenador. Todo el mundo los ha utilizado alguna vez con mayor o menor intencionalidad. Los llamados reforzadores materiales son objetos tangibles con un cierto valor para el jugador (beber agua, un minuto de descanso, etc.). Por otro lado, los reforzadores sociales son aquellos en los que el entorno del jugador se manifiesta de forma gratificante (unas palabras de reconocimiento por parte del entrenador).

La mejor manera de corregir errores es fortaleciendo las conductas correctas mediante la aplicación de refuerzos positivos. En esta situación, el deseo de obtener éxito prima sobre el miedo lógico al fracaso. El objetivo es establecer una relación entre el entrenador y el grupo de trabajo sobre la base de la demanda de ayuda y un fortalecimiento de las conductas deseables. La voz de aliento o el aplauso son refuerzos positivos. De hecho estamos animando a que se repita la conducta en situaciones posteriores teniendo como base los mismos estímulos. Sólo una única precaución: no todos los refuerzos positivos valen para cualquier jugador. La satisfacción que puede encontrar uno en un reconocimiento público puede convertirse en una situación embarazosa para otro.

El refuerzo negativo -o aproximación aversiva- puede llegar a hacer disminuir las conductas no deseables pero conlleva efectos colaterales que pueden convertirse en un serio lastre:

 Miedo al fracaso
 Aversión al entrenador y sus métodos
 Falta de adherencia al entrenamiento
 Aparición de situaciones amenazantes
 Ansiedad, resentimiento, hostilidad

Como situación extrema, la aproximación aversiva, puede llevar a una cohesión entre los miembros del equipo en base a un odio generalizado hacia el entrenador.

Después de todo lo expuesto ¿debemos de huir de los refuerzos negativos? La respuesta es: no completamente. Pueden ser utilizados ocasionalmente con fines disciplinarios o instruccionales teniendo muy en cuenta y sopesando muy bien las desventajas que pudiese acarrear su aplicación.

Publicado por Marisa_Bidilla @ 22:27  | Psicolog?a
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S?bado, 06 de octubre de 2007
El equipo juvenil se ha llevado el Torneo Compa??a de Mar?a al imponerse al anfitri?n por 1-3 en la jornada del viernes y al Vigo Stick por 2-1 al d?a siguiente.

El torneo ha sido una buena piedra de toque antes de afrontar el comienzo de la liga pues en ?l tomaban parte 3 de los 4 equipos que, a priori, terminar?n la competici?n en lo m?s alto.

Javuchi, que este a?o llevar? las riendas del equipo, puso en liza a todos los jugadores de la plantilla, inclu?dos los dos porteros, y a alg?n infantil para ir perfilando el equipo base.

Publicado por Marisa_Bidilla @ 23:32  | NOTICIAS
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