Viernes, 10 de noviembre de 2006

PLANTEAMIENTO INDIVIDUALIZADO DE UN PARTIDO

Una buena manera para preparar un partido (o un entrenamiento) consiste en individualizar los objetivos a alcanzar. Imaginemos a un entrenador como el director de una orquesta. Como es lógico, el fin de la dirección es una interpretación satisfactoria. Que la orquesta suene adecuadamente no es mérito exclusivo del director. Cada intérprete aporta sus conocimientos, tiene definida su tarea en las partituras y sabe exactamente lo que se espera de él. Del mismo modo conoce lo que hace el resto de sus compañeros sin importarle cómo.

Nuestro caso, salvando las distancias, es muy similar. Nuestros jugadores han de saber lo que esperamos de ellos en cada situación individual concreta y en relación con el resto del equipo para conseguir que todos “toquen la misma melodía”. Sería absurdo entrenar un desmarque de un delantero hacia un el punto de penalti y sin tener a alguien con la misión de encontrarlo allí mediante un pase.

Un pequeño ejemplo de un planteamiento individualizado lo podríamos materializar escribiendo en varias columnas los objetivos de cada jugador. En la primera columna plasmaremos los objetivos individuales del jugador. Son misiones concretas que no dependen, relativamente, de otros compañeros.

Los objetivos relacionales (en la 2ª columna) tratan de situaciones en los que al menos un segundo jugador entra dentro del objetivo. Especifica la situación en pista con relación a los demás miembros del equipo.

La ventaja del planteamiento teórico es que el equipo contrario adopta la actitud que nosotros queremos. Pero claro, la realidad es un poco distinta y nosotros debemos de preverla. Lo que sí podemos hacer es alertar a nuestros jugadores de las dificultades más generales que puedan encontrar (3ª columna) así como de las soluciones previstas (4ª columna) para, a lo largo del encuentro, concretarlas en función del desarrollo del juego por parte del oponente.




PLANTEAMIENTO GENERAL DE UN PARTIDO

Llegados a este punto y si hemos realizado adecuadamente el planteamiento individualizado del partido, nuestro trabajo se verá aquí muy avanzado. Es hora de establecer la táctica de conjunto, influir más acentuadamente en la motivación del equipo y transmitir nuestra visión global de la situación.

La capacidad de síntesis del entrenador se pone ahora a prueba. El saber discernir entre la información principal y la accesoria para transmitirla a sus jugadores es un arma vital. Un exceso de información genera dificultad para asimilarla y por lo tanto puede crear confusión y dudas en nuestros jugadores. Éstos deberán de tener unos conceptos claros y concretos sobre lo que se espera de sus compañeros.

La mejor forma para preparar un partido es sin duda la simulación de éste en un entrenamiento. Ese momento nos brinda la oportunidad de recrear situaciones que nos interesen, parar la simulación para corregir actitudes, jugar con el cronómetro, etc.

Cada entrenador emplea una sucesión de acontecimientos propia con el fin de preparar un partido. Unos utilizan charlas previas a los entrenamientos en los que el objetivo es el partido del fin de semana siguiente. Otros prefieren las reuniones más o menos formales sin patines, (bien sean en el vestuario, sala de reuniones, etc.). También están los que prefieren comentar las situaciones a medida que se producen durante los entrenamientos... Aquí no hay recetas. La única precaución que debemos tener es no exigir a nuestro equipo nada que no haya sido tratado y entrenado previamente.

Normalmente, utilizaremos el primer entrenamiento de la semana para recrear los errores cometidos en el último partido jugado. En las sesiones siguientes los objetivos se encaminarán a trabajar nuestras facetas del juego que consideremos más débiles y también las que puedan servirnos de ayuda para el planteamiento del partido siguiente. Si nuestro trabajo se ha desarrollado de forma adecuada, el último entrenamiento se podrá enfocar a la simulación del enfrentamiento que disputaremos el siguiente fin de semana.

A medida que transcurra la temporada, los entrenamientos tendrán una mayor carga táctica que nos permitirá dedicar más sesiones semanales a la preparación específica de los encuentros a disputar.

 


Publicado por Marisa_Bidilla @ 0:01  | T?ctica
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