Jueves, 25 de mayo de 2006

Es la parte en la que abordaremos los objetivos de la sesión de entrenamiento ya sean físicos, técnicos o táctico. Al principio de esta parte trabajaremos las habilidades técnicas puesto que su perfección sólo se consigue en condiciones de frescura muscular. Una vez finalizado este trabajo nos ocuparemos de las habilidades tácticas ya que proporcionan un mayor descanso físico. Los ejercicios enfocados hacia la mejora de la técnica y velocidad podrán realizarse de forma conjunta pues no mantienen una relación desfavorable. Para los demás elementos de condición física, habrá de tenerse en cuenta el Principio de Alternancia Reguladora de los Componentes del Entrenamiento (ver Principios del Entrenamiento).

En las sesiones selectivas, todos los ejercicios de los que constará la parte principal del entrenamiento, se dirigen hacia el desarrollo de alguna capacidad en concreto. Es el caso de una sesión dedicada únicamente al trabajo de la velocidad. Son utilizadas en momentos concretos de la temporada en los que necesitamos, por encima de todo, la potenciación de una faceta determinada.

En las sesiones complejas, los ejercicios inciden en varias capacidades. Es la forma más habitual de entrenamiento en los deportes de equipo. Este tipo de sesiones pueden ser consecutivas -cuando se entrena sólo capacidades físicas- o simultáneas -si se integran capacidades físicas y técnicas-.

Publicado por Marisa_Bidilla @ 21:38  | El M?todo
Comentarios (0)  | Enviar
Viernes, 19 de mayo de 2006

Un correcto calentamiento se dividirá en una parte general, común para todos los componentes del equipo, seguida de un calentamiento específico de cada especialidad (porteros o jugadores de pista). Esto es debido a que los grupos musculares empleados por cada jugador durante el juego, no son coincidentes.

Es un momento óptimo para comentar el objetivo general del entrenamiento y motivar a los jugadores. Los objetivos más concretos se comentarán antes de iniciar cada una de las otras partes de la sesión. Estos comentarios, que pueden ser utilizados para dar un descanso a los jugadores, no deberán de ser demasiado extensos si bien han de ser lo suficientemente claros y directos para que sean asimilados adecuadamente por los mismos.

La importancia del calentamiento previo al esfuerzo máximo radica en hacer subir la temperatura del cuerpo, acelerar la respiración y el ritmo cardíaco, prevenir tanto tirones musculares y de los tendones, como los esguinces en los ligamentos al mismo tiempo que prepara psíquicamente al individuo para las exigencias a las que va a ser sometido. Más adelante, en el capítulo dedicado a las lesiones, tendremos ocasión de ver hasta que punto esto es así...

El calentamiento debe atender principalmente a todos los grupos musculares y articulaciones que intervengan más directamente en el entrenamiento a realizar. No debemos caer en la presunción de que existe un calentamiento tipo para el Hockey Sobre Patines independiente del trabajo a desarrollar. A poco que tengamos claro el trabajo a realizar en cada sesión de entrenamiento nos será fácil distinguir los grupos musculares que serán más utilizados. De cualquier modo, siempre podemos recurrir a una línea básica a seguir en todo calentamiento que podría estar constituida por estas tres fases.

Desplazamientos suaves, en todas direcciones y sentidos intercalando ejercicios genéricos de mediana intensidad.
Ejercicios más específicos y de mayor intensidad con pocas repeticiones y muy variados.
Estiramientos.



Desde edades muy tempranas tenemos que inculcar en el deportista la costumbre de realizar un calentamiento previo a cada sesión y que este se convierta en una especie de ritual en el cual sea capaz tanto de aislarse del ambiente exterior como de prepararse psicológicamente para afrontar el trabajo a realizar, ya se trate de una sesión de entrenamiento o de una competición.


Publicado por Marisa_Bidilla @ 0:01  | El M?todo
Comentarios (0)  | Enviar
Viernes, 12 de mayo de 2006

Se suele dividir el tiempo disponible de trabajo en períodos de tiempo agrupados dentro de una cierta similitud de forma que los objetivos a alcanzar se encuentren, dependiendo del período de que tratemos, más o menos vinculados.

Macrociclos
Períodos anuales o de temporada. El macrociclo anual o de temporada, también llamado Ciclo, se divide en tres mesociclos fundamentales: el preparatorio, el competitivo y el de transición.

Mesociclos
Son períodos más específicos que se caracterizan por su situación concreta dentro del ciclo correspondiente (pretemporada, competición, descanso, post-temporada...). Dentro de un mesociclo concreto podemos encuadrar otro, de menor duración, dependiendo de la existencia de un evento que lo justifique. Podría existir un mesociclo dentro de la post-temporada en caso de la participación en alguna competición de menor importancia o más específica. Suelen constituirse en períodos de dos o cuatro meses.

Microciclos
Normalmente se trata de períodos de tiempo quincenales o semanales en los que se trabaja la consecución de un objetivo más concreto. Este puede tratarse de un partido importante o del trabajo de una situación táctica concreta (p.ej.).

Sesiones de entrenamiento
El trabajo a realizar en cada entrenamiento dentro de los objetivos del microciclo correspondiente.


El desarrollo de nuestro método ha de ser sistemático y flexible. Sistemático con el fin de asegurarnos que los contenidos de las sesiones son el resultado de la aplicación de una planificación del trabajo y flexible con el fin de adaptarnos a situaciones inesperadas y poder acoplarse sin excesivas dificultades a situaciones puntuales imprevistas.

 


Publicado por Marisa_Bidilla @ 0:01  | El M?todo
Comentarios (0)  | Enviar
Viernes, 05 de mayo de 2006

Antes de nada valoraremos los objetivos individuales y por ende los del equipo en el que estamos trabajando. Nos haremos una composición de los medios disponibles y las necesidades del grupo así como del ambiente que lo rodea. Con esto habremos llegado entonces al plano real de la actividad la cual no es, en la mayoría de los casos, la ideal.

Áreas como la teoría del deporte, el aprendizaje motor, la psicología aplicada al rendimiento deportivo y los aspectos psicológicos del deporte de competición, han de ser estudiadas y aplicadas por el entrenador. La fisiología del esfuerzo, anatomía funcional y la dietética así como la biomecánica formarán parte del bagaje del preparador físico. Claro está que no existen unas fronteras claras y definidas entre las labores de uno y otro, y la interrelación en el trabajo ha de ser constante. Quizás amigo lector, al leer estas palabras te estarás preguntando, y con razón, en cuantos clubes de tu entorno se puede dar esta situación. La realidad es que en la inmensa mayoría de los clubes, el entrenador tiene que hacer un poco de todo sin ayuda de un preparador físico. Hemos de ser conscientes de que la economía de medios pondera hoy en día en el deporte español y tendremos que vivir con ella.

No debemos pensar que la labor del entrenador se limita únicamente a la dirección de los entrenamientos en la pista. Para un jugador, no hay nada más desagradable que encontrarse bajo las órdenes de un entrenador dubitativo e inseguro de los objetivos a alcanzar en cada sesión. Incluso ante los técnicos con una formación y recursos más limitados, el jugador puede llegar a justificar su actuación con frases como "sólo trabajamos dos o tres conceptos, pero él (entrenador) lo tiene muy claro". Otra cosa es hasta cuando se puede sostener esta situación.

Un entrenador que no planifica los contenidos de las sesiones ni los objetivos de las temporadas, se suele caracterizar por mostrar un gran entusiasmo al principio de la temporada, encontrarse en estado eufórico y lleno de confianza. Pero a medida que el tiempo pasa, la euforia, la confianza y la seguridad comienzan a debilitarse. Los entrenamientos comienzan a ser muy similares y se intenta solucionar nuevos problemas siempre con los mismos recursos. Las consultas a los jugadores y otros miembros del cuerpo técnico se hacen excesivas y empieza a perder protagonismo. Lo que comenzó con simples comentarios en búsqueda de soluciones, se convertirá en una especie de foro de debate sobre cómo realizar los entrenamientos. El equipo comenzará a navegar a la deriva y sólo ante un choque de especial trascendencia, la motivación volverá a aparecer en escena. Es cuando, el citado personaje, intenta que sus jugadores aprendan un sinfín de habilidades en dos sesiones. Aunque eso sí, por generación espontánea.

Sin embargo, con la planificación de los objetivos de la temporada, la organización de los entrenamientos para su consecución, la observación de los jugadores y el análisis de sus habilidades, fortaleceremos la percepción del control sobre los entrenamientos que los jugadores -y no sólo ellos- tienen del entrenador y su método de trabajo.


Publicado por Marisa_Bidilla @ 0:55  | El M?todo
Comentarios (0)  | Enviar