Se suele dividir el tiempo disponible de trabajo en períodos de tiempo agrupados dentro de una cierta similitud de forma que los objetivos a alcanzar se encuentren, dependiendo del período de que tratemos, más o menos vinculados.
Macrociclos
Períodos anuales o de temporada. El macrociclo anual o de temporada, también llamado Ciclo, se divide en tres mesociclos fundamentales: el preparatorio, el competitivo y el de transición.
Mesociclos
Son períodos más específicos que se caracterizan por su situación concreta dentro del ciclo correspondiente (pretemporada, competición, descanso, post-temporada...). Dentro de un mesociclo concreto podemos encuadrar otro, de menor duración, dependiendo de la existencia de un evento que lo justifique. Podría existir un mesociclo dentro de la post-temporada en caso de la participación en alguna competición de menor importancia o más específica. Suelen constituirse en períodos de dos o cuatro meses.
Microciclos
Normalmente se trata de períodos de tiempo quincenales o semanales en los que se trabaja la consecución de un objetivo más concreto. Este puede tratarse de un partido importante o del trabajo de una situación táctica concreta (p.ej.).
Sesiones de entrenamiento
El trabajo a realizar en cada entrenamiento dentro de los objetivos del microciclo correspondiente.
El desarrollo de nuestro método ha de ser sistemático y flexible. Sistemático con el fin de asegurarnos que los contenidos de las sesiones son el resultado de la aplicación de una planificación del trabajo y flexible con el fin de adaptarnos a situaciones inesperadas y poder acoplarse sin excesivas dificultades a situaciones puntuales imprevistas.