Jueves, 30 de marzo de 2006

A medida que se van quemando etapas, el niño muestra una mayor disposición hacia el aprendizaje de técnicas nuevas. Es el período más apto para toda clase de aprendizajes que puedan ser razonados y para el desarrollo de coordinaciones motrices de todas clases. Los ejercicios aplicados serán ricos en sensaciones perceptivas.

Aunque en esta época se debe de seguir realizando ejercicios de forma globalizada, se empieza a dar cabida a los analíticos y tenderán a prevalecer los ejercicios relacionados con los aprendizajes técnicos del Hockey Sobre Patines Se propiciarán los ejercicios por parejas y tríos, y se pueden empezar a hacer competiciones simples. Como quiera que las tácticas deportivas no empiezan a ser asimiladas correctamente hasta los diez u once años, las estrategias dentro de las competiciones propuestas tendrán que caracterizarse por una paulatina evolución.

La aparición de juegos aporta, colateralmente, la noción de normas. Esta característica nos permitirá empezar a dar a conocer las principales reglas del Hockey Sobre Patines.


Publicado por Marisa_Bidilla @ 0:01  | El aprendizaje
Comentarios (0)  | Enviar
Viernes, 24 de marzo de 2006

Por tratarse del campo que se debe trabajar con mayor énfasis a esta edad, dejaremos en un segundo plano los objetivos tácticos de equipo. De todos modos, en esta fase del desarrollo humano, el niño aún no conoce bien su cuerpo por lo que no debemos obligarlo al perfeccionamiento técnico pues podría tomar algún dato engañoso.
Con los más pequeños los entrenamientos deben de ser divertidos. Divertidos pero con un objetivo. Sin él, todo lo que hagamos en la pista será una pérdida de tiempo y nuestros proyectos se irán de cabeza al cubo de la basura.

Es importante conseguir que el niño sienta los patines como sus propios pies y el stick como una prolongación de sus manos. Estos elementos, junto con su cuerpo, deben de formar un todo. No debe verlos como elementos extraños. ¡Nadie ha dicho que sea fácil! Pero con un adecuado trabajo técnico sin duda lo logrará.

Se da una mayor facilidad para el aprendizaje de movimientos disociados y la precisión de movimientos puede alcanzar un alto grado de perfección; si bien debemos tener muy presente el no conferirle potencia, ya que en tal caso se pierde la perfección de gestos y movimientos. De cualquier modo conviene no olvidar que, pedagógicamente, los niños no son especialistas. Al contrario, una especialización temprana nos conduciría a una limitación de las condiciones de desarrollo. Durante el proceso del entrenamiento todo tiene su momento. Pasaremos de una formación multilateral general en la segunda etapa escolar a una específica en la primera etapa puberal. Es cuestión de que se produzca la especialización en el momento justo con el fin de aprovechar al máximo la capacidad de adaptación del individuo.

Nuestro interés se encaminará en un primer momento en la enseñanza de la habilidad a aprender para, en un futuro inmediato, cuando se domine aceptablemente la nueva técnica encauzar nuestro interés en el momento de la ejecución. De nada vale ser poseedor de una técnica exquisita si no existe una relación entre la misma y el momento de ejecución preciso.


Publicado por Marisa_Bidilla @ 0:01  | El aprendizaje
Comentarios (0)  | Enviar
Viernes, 17 de marzo de 2006

El entrenamiento con niños, a diferencia del que se realiza con los adultos, no debe de caracterizarse por una sucesión alternada de cargas de diferente intensidad sino por el trabajo sobre el conjunto de los gestos deportivos. El concepto de incremento del rendimiento debido al aumento del volumen global del entrenamiento no es aplicable. Se ha de buscar el aumento de las cargas mediante el incremento de cualitativo de las mismas. Si los gestos objeto de los entrenamientos guardan una relación de proporcionalidad con las capacidades de cada niño y además son propuestos de forma y manera que capten su atención, les resulten amenos y les produzcan sensaciones placenteras, estaremos en el camino correcto para la consecución de nuestros objetivos.

Los métodos utilizados tradicionalmente para la enseñanza y práctica del deporte en las escuelas se han basado en la adquisición de las habilidades mediante la demostración y la repetición que nos conducen a métodos pobres y escasos de motivación, más parecidos a los entrenamientos de adultos (estructura muy jerarquizada, modelo rígido entrenamiento-competición, etc.), alejados de los intereses del niño. Este tipo de método pasa por alto el adecuado desarrollo psicomotriz del niño encaminándolo hacia una especialización temprana con los riesgos que conlleva.

Por ignorancia o por interés estamos introduciendo al niño en el deporte competitivo en lugar de hacerlo en el deporte educativo. No nos olvidemos que por encima de titulaciones, en estas edades, ante todo somos educadores. No caigamos en la idea de que el deporte, por el mero hecho de serlo, es siempre beneficioso. Pensemos, como ya hemos mencionado, en la especialización precoz y la adquisición de conductas automáticas en edades tempranas. Más adelante el niño podrá encontrarse con dificultades tanto para la adquisición de movimientos nuevos como para la eliminación de conductas no deseadas.

Es la época de la coordinación y adaptación al espacio y al tiempo de las acciones motrices. El aprendizaje también se ve facilitado por la resistencia a la fatiga, el gusto por la realización de actividades vigorosas y una creciente capacidad de atención. Los ejercicios más apropiados para esta etapa serán aquellos que vayan encaminados a potenciar el desarrollo psicomotor del niño sobre los patines.

Todos estos condicionantes nos obligarán a estructurado nos obliga a desarrollar un sistema de entrenamiento caracterizado por un aumento progresivo y racional del tiempo y del volumen de trabajo.


Publicado por Marisa_Bidilla @ 0:29  | El aprendizaje
Comentarios (0)  | Enviar
Viernes, 10 de marzo de 2006

Antes de los seis años, el niño no es capaz de asimilar las reglas de ningún deporte de competición. Es a partir de esta edad cuando, progresivamente, se incrementa la capacidad de concentración y asimilación de condicionantes reglamentarios. Resulta muy adecuado estructurar un tipo de comparaciones -mejor que competiciones- de tipo lúdico en la que el niño se pueda medir con otros de similar nivel. Una correcta evolución depende de la disminución de los fracasos la cual lograremos incrementando las posibilidades de éxito en este tipo de comparaciones. Como juego lúdico y comparativo, podremos establecer concursos en los que tengan que emplear las habilidades técnicas del Hockey Sobre Patines (golpear la bola haciéndola pasar por encima de un banco, patinar sobre un pie por encima de una línea de la pista, dar giros sobre los dos patines...).

Para lograr la identificación del grupo, sobre todo para los niños con habilidades más limitadas, haremos uso de juegos colectivos pues todos los componentes del equipo, independientemente de su capacidad, se sentirán partícipes del éxito del grupo.

De 7 a 10 años, el grupo de trabajo se encuentra inmerso en la Edad de Oro del Aprendizaje y los jóvenes jugadores comienzan a ampliar la gama receptiva del deporte que vamos a realizar. Es la edad donde deberemos de tener el máximo cuidado de no confundir objetivos. Resulta fundamental el planteamiento de entrenamientos atractivos con el fin de fortalecer la motivación por el simple hecho de entrenar.

Controlaremos el estrés generado por la multitud de nuevos ejercicios y sensaciones mediante un incremento gradual de la dificultad del trabajo.
Como normas generales, comunes a todos los objetivos, deberemos de intentar que el deportista adquiera sensibilidad de los medios para el juego y no crear hábitos, sino buscar todo tipo de variedades posibles; las cuales, por otro lado, nos ayudarán a mantener la atención del niño.

Es durante el transcurso de la Edad de Oro del Aprendizaje cuando debemos sentar las bases para el aprendizaje global de las habilidades técnicas requeridas para la práctica del Hockey Sobre Patines Antes de llegar a esta época –cuando el niño se encuentra entre los 5 y 7 años- el control del movimiento no está bien desarrollado. Para su evolución, utilizaremos carreras combinadas con series de ejercicios sencillos así como destrezas aisladas que combinaremos poco a poco.

En lo concerniente a la evolución natural de las capacidades físicas del niño, se observa que:

La fuerza explosiva (sobre todo a nivel de las extremidades inferiores) mejora ostensiblemente.
La velocidad de reacción mejora pero hasta el final de esta etapa no se alcanza un nivel relativamente bueno.
Debido a la mayor captación de oxígeno y volumen cardíaco, la resistencia aeróbica se incrementa.
La concentración y la capacidad de combinar diferentes destrezas sufren un aumento apreciable durante todo el transcurso de esta etapa.
El uso de ejercicios con circuitos, que hacen aumentar la agilidad del niño, es muy aconsejable.


La competición más reglamentada se hace patente en el niño. La busca de una manera natural. Siente la necesidad de compararse con los demás. Aún así tendremos especial cuidado en la forma de introducirlos en ella pues una serie de fracasos continuados pueden hacer desaparecer el interés por la práctica de este deporte y llevarlo bien sea al abandono o al conformismo dando lugar a pensamientos tales como: “prefiero ser suplente y que mi equipo gane, pues así yo gano también y no fracaso en la pista”. De este segundo caso es único responsables sería su entrenador por no saber disociar adecuadamente el éxito y la victoria.


Después de Edad de Oro del Aprendizaje se da paso a una Edad de Perfeccionamiento -de 10 a 12 años- caracterizada por:

Gracias, entre otras razones, a la mejora de la velocidad gestual la calidad técnica sufre un notable avance.
Debido a las distintas capacidades fisiológicas y físicas básicas existente entre los dos sexos se comienza a manifestar una diferencia entre estos.
La velocidad de reacción puede alcanzar valores propios de un adulto.
Se puede trabajar la fuerza explosiva, sobre todo insistiendo en el componente de velocidad.
Incrementa la resistencia de forma considerable.
Los movimientos y coordinación de estos son muy bien controlados.
La flexibilidad alcanza su máximo valor.


La competición es bien asimilada y les apasiona el deseo de competir en las mismas condiciones que los adultos. Únicamente si las normas y las exigencias fuesen insostenibles podríamos encontrarnos con rechazos por parte del niño.


Publicado por Marisa_Bidilla @ 14:53  | El aprendizaje
Comentarios (0)  | Enviar
Viernes, 03 de marzo de 2006

Una experiencia única, que para muchos permanecerá imborrable durante toda su vida, es el primer contacto con los patines. Con esta experiencia comenzará de una larga lista de retos que concluirán el día en se que cuelguen los patines.

Durante este período captaremos su atención involucrándonos dentro de los retos que planteamos. Las “frases mágicas” de las que todo entrenador echa mano con el fin de romper la barrera natural adulto-niño nos serán de gran utilidad.

Hoy vamos a aprender.
¿Y si probamos a hacer esto?
Vamos a intentar...
A ver si somos capaces de...


Para que el acercamiento al mundo del Hockey Sobre Patines se haga de la forma menos traumática posible, fijaremos nuestra atención en dos momentos cruciales que se producen en las primeras sesiones de trabajo:

Fase de familiarización y adaptación a los patines.
Fase del dominio del cuerpo sobre los patines.


La primera fase tendrá una duración de unas cuatro sesiones, mientras que la segunda llegar alrededor de las veinte. A partir de este momento se puede entrar en la enseñanza de los otros elementos técnicos que configuran este deporte. Mientras tanto dedicaremos una atención extremadamente individualizada a cada niño. No es conveniente que exista una masificación en la pista y el número de ayudantes que precisaremos será de uno por cada tres o cuatro niños (sobre todo en la primera fase).

Como no podemos esperar que nuestros ayudantes ejerzan de entrenadores con experiencia -¡ojalá!- antes de cada sesión deberemos de explicarles muy detalladamente lo que esperamos de ellos con relación a los niños. Actitudes positivas, distendidas y llenas de atención son muy bien aceptadas por los principiantes -y no tan principiantes- que aportarán seguridad en esos difíciles momentos...


Publicado por Marisa_Bidilla @ 1:11  | El aprendizaje
Comentarios (0)  | Enviar